¿Quién puso la luna en el charco de Lulu?

Una patita sigue a una luna rebullona por el jardín. ¿Cabrá una luna en cada charco?

23 pages · Ages 2-4 · ES

¿Quién puso la luna en el charco de Lulu?

La patita Lulu encuentra la luna llena reflejada en un charco plateado del jardín.

¿Quién puso la luna en el charco de Lulu?

Para cada pequeño curioso que alguna vez encontró el cielo bajo sus pies.

Lo que hay dentro

Una sorpresa de plata Más de una luna El cielo responde La luna, todo el camino a casa

Ruiditos de noche

Lulu sigue los ruiditos de la noche por el jardín iluminado por la luna.

La patita Lulu no tenía sueño. En el jardín se oía plip, pip, fush. Lulu siguió los sonidos.

Algo redondo y brillante

Lulu mira de la luna plateada del charco a la luna llena del cielo.

¡Plip! Lulu se paró. Había una luna redonda y plateada en un charco. Y otra luna brillaba muy alto, en el cielo.

Luna meneadita

Con un solo toque, Lulu hace que la luna reflejada se rompa en trocitos de plata.

Lulu dio un golpecito al charco. ¡Menea que menea! La lunita se rompió en mil pedacitos brillantes.

Luna redonda, luna quietecita

El reflejo de la luna vuelve a ser redondo cuando Lulu y el charco están quietos.

Lulu se quedó quieta. El agua se calmó. Los pedacitos brillantes se juntaron. Luna redonda. Luna quietecita.

La luna en la huella

Lulu encuentra la luna reflejada en un charco largo del camino del jardín.

Lulu siguió adelante. Un charco largo llenaba la huella de una rueda. ¡Y allí también estaba la luna!

La luna del estanque

Lulu le pregunta a una rana por la luna que se ve entre los nenúfares.

En el estanque de la rana, dos ojos verdes parpadearon. —¿Es tu luna? —preguntó Lulu. La rana dijo: —Cruac.

Lunas aquí, lunas allá

Lulu ve lunas reflejadas en muchos charquitos pequeños del jardín.

Lulu miró alrededor. Luna en una hoja con agüita. Luna en el platito de la maceta. ¡Luna en cada charquito quieto!

¿Cuántas lunas hay?

Lulu da vueltas entre muchas lunas reflejadas mientras Mamá Pata le pide que siga mirando.

Lulu contó: —Una, dos, ¡muchas! Mamá Pata sonrió. —Sigue mirando, mi patito.

¡Se fue la luna!

Lulu ve cómo desaparecen las lunas de los charcos cuando una nube tapa la luna.

Una nube gris y suave tapó la luna del cielo. De pronto, todas las lunas de los charcos se apagaron. —¡Oh! —dijo Lulu.

Espera conmigo

Mamá Pata abraza a Lulu mientras esperan bajo el cielo nublado.

Lulu quería salir corriendo tras la nube. Mamá la abrigó con su ala calentita. —Vamos a esperar. Plip. Pip. Chof.

Vuelve la luz plateada

La luz de la luna vuelve a cada charco mientras Lulu y mamá miran.

La nube siguió su camino. Cayó una luz plateada. Pop, pop, pop... las lunas de los charcos volvieron.

Una luna, muchos retratos

Lulu descubre que una sola luna forma muchos reflejos en el agua del jardín.

Lulu miró hacia arriba. Lulu miró hacia abajo. ¡Una sola luna del cielo hacía muchas lunitas abajo! —¡Te encontré! —graznó.

Una luna en cada paso

Lulu y mamá siguen un rastro de lunas reflejadas por el camino del jardín.

Lulu y mamá volvieron a casa. Cada charquito quieto guardaba una luna. Cada pasito tenía compañía plateada.

Buenas noches, charca de la rana

Lulu inclina la cabeza para decir buenas noches a los reflejos de la luna por todo el jardín.

—Buenas noches, luna de la charca. Buenas noches, luna de la hoja. Buenas noches, luna del surco. Lulu les hizo a todas un besito con la cabeza.

La luna del nido

Lulu se queda muy quieta junto a un reflejo redondo de la luna, cerca de su nido de juncos.

Junto al nido, Lulu encontró una última luna en un charquito de lluvia. Esta vez no la tocó. Luna redonda. Luna quietecita.

Una luna allá arriba

Lulu duerme bajo el ala de mamá mientras la luna brilla en lo alto y en un charco cercano.

Lulu se acurrucó bajo el ala de mamá. El charco guardaba la luna. El cielo guardaba la luna. Y mamá guardaba a Lulu. 🌙

Mira cuánto sabes

Palabras nuevas

Dónde miramos

Este cuento de animales es inventado, pero parte de algo que de verdad pasa: cuando el agua está quieta, puede mostrar la Luna y el cielo, y cuando se mueve, la imagen se deforma. Las nubes pueden tapar la luz de la Luna, y entonces el reflejo desaparece hasta que la luz vuelve. Los patos que hablan y su charla en el jardín son pura fantasía.

Fin

La próxima vez que veas agua quieta, mira despacito. A lo mejor el cielo te está esperando bajo los pies.

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