La tormentita de bolsillo de Tavi
Una nubecita ayuda a Tavi a ponerle nombre a un sentimiento muy grande. ¿Qué ayuda a que cambie el clima que llevamos por dentro?
23 pages · Ages 2-4 · ES
La tormentita de bolsillo de Tavi

La tormentita de bolsillo de Tavi
Para cada personita que lleva por dentro nubes, truenos y soles muy grandes.
¿Qué hay adentro?
Llega una nube Truenos, charcos y pisotones Hay lugar para la tormenta Un cielo con muchos sentimientos
Listos para la lluvia

La lluvia tocaba la ventana: tic, tic, tic. Tavi se puso una bota, y luego la otra. —¡Hora de pasear! —dijo Papá.
¡Pum! Se cayó la torre

Tavi estiró la mano para agarrar el abrigo amarillo. ¡Pum! La torre alta de bloques se vino abajo. Cataplum, clac, rueda que rueda. Tavi no se movió nadita.
Una nube en el cuarto

¡Puf! Apareció una nubecita gris arriba de Tavi. Una gota cayó en un rizo. Plip.
¡Vete, nube!

Tavi agitó las dos manos. —¡Fuera, fuera! La nube se meció a la izquierda. Tavi se fue a la derecha. ¡Y la nube fue detrás!
Un trueno en la nube

—¡Yo quería mi torre! —gritó Tavi. Brrrrum. La nube creció y creció, de chiquita a grandota como el sofá.
Pisa, pisa, ¡chap!

Tavi pisó fuerte con una bota. ¡Pum! La lluvia de adentro salpicó la alfombra. Papá hizo a un lado los bloques y se quedó cerquita.
¡Cuánto viento, cuánto ruido!

El viento hizo girar la bufanda de Tavi. La lluvia tamborileaba en los tambores de juguete. “Mucho ruido”, susurró Tavi. Y Papá lo oyó.
Papá se queda cerquita

Papá no persiguió a la nube. Se sentó en la alfombra. “Aquí estoy”, le dijo. Tavi se asomó entre la lluvia.
Enojo y tristeza

Tavi dio un pasito hacia Papá. “Me enojé”, dijo Tavi. Y luego: “Y estoy triste”. La nube tronó más bajito.
Huele el chocolate calientito

Papá sostuvo una taza calientita, lejos de las manos de Tavi. “Huele despacito”, le dijo. Tavi respiró lento, lento. Y el viento se calmó.
Sopla el molinete

Tavi sopló largo. ¡Rrrrr!, giró el molinete de papel. Y la nube abrió una ventanita azul.
Un abrazo, por favor

Tavi levantó los dos brazos. “¿Me abrazas, por favor?” Papá envolvió a Tavi bien apretadito. La lluvia se volvió un tiqui-tiqui suavecito.
Una lucecita dorada

La nube no se fue. Se puso delgadita y plateada. Un rayito de sol dorado se coló y calentó las botas de Tavi.
¿Construimos juntos?

Tavi miró los bloques. —¿Construyes conmigo? Papá dijo que sí. Juntos hicieron una torre ancha y bajita.
Un arcoíris en la puerta

¡Otra vez era hora de pasear! Afuera, la lluvia y el sol pintaron un arcoíris. La nubecita de Tavi flotaba junto a él.
El clima puede cambiar

Tavi chapoteó junto a Papá. Vino el enojo. Vino la tristeza. Y también vino la calma. El clima se puede quedar. El clima puede cambiar.
¿Qué recuerdas?
Palabras nuevas
De dónde salió este cuento
Este cuento de fantasía usa una nube mágica dentro de la casa para que los sentimientos se puedan ver; no explica los sentimientos al pie de la letra. Ponerles nombre a las emociones, respirar despacio y buscar consuelo con un adulto de confianza son maneras suaves de calmarse acompañados. El clima no rompe nada, y Papá está cerquita todo el tiempo.
Fin
Todo tipo de clima puede venir de visita. Puedes decir su nombre, respirar y pedirle a alguien de confianza que se quede contigo.