¿Qué tan profundo es el océano?
Un viaje bajo el mar para conocer sus zonas de luz, animales que brillan y la enorme profundidad de la fosa de las Marianas.
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Published 2026-10-03T19:25:18.514469

Quick answer
El océano puede llegar a unos once kilómetros de profundidad en la fosa de las Marianas.
Lesson
¿Qué tan profundo es el océano?
Shhh... una ola llegó, borró las huellas de Maya y volvió al mar. Bajo sus pies, la arena bajaba despacito hacia un azul cada vez más hondo. Maya miró el horizonte, pero su pregunta iba hacia abajo: ¿hasta dónde baja ese azul?
Imagina que te subes con ella a un pequeño submarino de cristal. Primero atraviesan la Zona de Luz Solar, la parte alta y brillante del océano. Entran rayos dorados por todas partes. Allí flotan plantas diminutas que usan la luz para fabricar alimento, y por eso llegan muchos animales a comer: tortugas, delfines y cardúmenes plateados que se mueven como ríos vivos.
El submarino sigue bajando. El turquesa se apaga y aparece un azul grisáceo, frío y tranquilo. Es la Zona Crepuscular. La luz del sol queda arriba, muy lejos, como una linterna vista entre niebla. Aquí las plantas ya no pueden crecer, y cada metro hacia abajo roba un poco más de claridad.
Más abajo está la Zona de Medianoche. No llega ni un hilo de sol. El agua está helada y aprieta desde todos lados. Maya pega la cara al vidrio. ¿Será un lugar vacío, negro, sin vida? ¿O habrá una sorpresa esperando en la oscuridad?
¡Luces! Pequeñas luces vivas. Las medusas laten con brillo azul, los peces linterna parpadean, y un pez pescador mueve su señuelo luminoso como una cañita hecha de luz. Muchos animales de la Zona de Medianoche fabrican su propia luz, llamada bioluminiscencia, para encontrar comida, buscar compañía y comunicarse en la oscuridad. El fondo no está vacío: es una ciudad de luces que nunca vio el sol.
Y todavía queda el secreto más hondo. El lugar más profundo del océano, la fosa de las Marianas, baja unos once kilómetros. Si pusieras allí el monte Everest, la montaña más alta de la Tierra, desaparecería entero bajo el agua. Incluso su cima nevada quedaría a más de dos kilómetros de la superficie.
¿Quieres ver cómo la luz pierde fuerza al bajar? Llena un vaso alto con agua, mezcla una gota de leche, apaga la habitación y apunta una linterna desde arriba. Verás cómo el rayo se va apagando antes de llegar al fondo: tus propias zonas del océano en miniatura. Ahora ya sabes la respuesta de Maya: ¡el océano puede ser más hondo que la montaña más alta!
Lesson scenes
El azul que baja

Shhh... la espuma pasa por la arena y se lleva las huellas de Maya. Ella se queda quieta, con los dedos de los pies en la orilla, mirando cómo el mar cambia de claro a hondo. No quiere saber solo qué hay lejos. Quiere saber algo más grande: ¿hasta dónde baja ese azul?
La zona de luz solar

El submarino de cristal baja con Maya dentro, suave como una burbuja. Arriba, el océano está lleno de rayos dorados: es la Zona de Luz Solar. Aquí viven plantitas microscópicas que flotan y hacen alimento con la luz. Por eso vienen tantos comensales: una tortuga verde, delfines curiosos y cardúmenes plateados que giran como cintas brillantes.
Cuando la luz se apaga

El submarino continúa bajando. El agua ya no es turquesa; ahora se vuelve azul acero, más fría y más callada. Maya mira hacia arriba: el sol parece una mancha pálida, como una linterna detrás de la niebla. Están en la Zona Crepuscular. Aquí las plantas no pueden crecer, y cada metro hacia abajo roba un poco más de claridad.
Debajo del último resplandor

Más abajo espera la Zona de Medianoche. No llega luz del sol, ni un hilito. El frío se nota incluso al mirarlo, y el agua empuja al submarino por todos lados. Maya pega la nariz al vidrio. ¿Qué habrá allí fuera: oscuridad vacía... o una sorpresa escondida?
La ciudad de luz viva

¡Mira! La oscuridad se enciende. Medusas azules laten despacio, peces linterna parpadean como luciérnagas del mar y un pez pescador enseña un señuelo brillante delante de su cara. En la Zona de Medianoche, muchos animales fabrican su propia luz —bioluminiscencia, luz viva— para buscar comida, encontrar pareja o mandar señales. El océano profundo no está vacío: es una ciudad de luces que nunca vio el sol.
Más hondo que el Everest

Al final del viaje aparece la gran medida: la fosa de las Marianas baja unos once kilómetros. Si el monte Everest cayera allí, se hundiría completo; hasta su cima nevada quedaría muy por debajo del agua. Para probar cómo se apaga la luz, puedes usar un vaso alto con agua, una gota de leche y una linterna desde arriba. El rayo se irá perdiendo antes de tocar el fondo: pequeñas zonas del océano en tu mesa. La respuesta de Maya queda clara: el océano puede ser más hondo que la montaña más alta.
Key takeaways
- El océano tiene zonas según cuánta luz del sol llega.
- En la Zona de Medianoche no llega la luz solar.
- Muchos animales de aguas profundas producen bioluminiscencia.
- La fosa de las Marianas es tan profunda que el Everest quedaría cubierto por el agua.
Mini quiz
- ¿Dónde deja de llegar la luz del sol en el océano?
- ¿Cómo iluminan la oscuridad los animales de la Zona de Medianoche?
- ¿Qué pasaría si el monte Everest cayera en la fosa de las Marianas?
Common questions
¿Cuáles son las tres zonas de luz del océano?
La Zona de Luz Solar, la Zona Crepuscular y la Zona de Medianoche.
¿Por qué brillan algunos animales del océano profundo?
Producen su propia luz, llamada bioluminiscencia, para buscar comida, encontrar pareja o mandar señales.
¿El Everest cabría dentro de la fosa de las Marianas?
Sí. Según la lección, la fosa baja unos once kilómetros y el Everest desaparecería completo bajo el agua.
Read-together tip
Después de leer, prueben la actividad del vaso con agua, una gota de leche y una linterna para observar cómo la luz se debilita al bajar.