Aiden, el hermano mayor cariñoso
Un cuento para preparar al hermano mayor: Aiden aprende a ser suave y cariñoso con su nueva hermanita bebé. Ideal para la llegada de un hermanito.
Ages 3-4 - 2 minute read - gentle - ES
Reviewed for child-safety · gentle by design · How our stories are made
Published 2026-10-04T03:21:35.573448

Read-aloud note
Lee despacio, pausa en cada imagen y baja la voz en el último párrafo.
Story
Aiden, el Hermano Mayor Cariñoso
Aiden tenía un trabajo nuevecito: ser hermano mayor de su hermanita bebé. Se puso de puntillas y se asomó a la cunita. ¡Qué dedos tan pequeños! ¡Qué naricita tan chiquita! Mamá sonrió. “Tiene mucha suerte de tenerte a ti.”
A Aiden le encantaba su martillo de juguete. ¡Pum, pum! La hermanita arrugó la carita y se despertó llorando. Aiden se quedó quieto. Miró a su hermanita, y luego miró su martillo. “Ay,” susurró. “Eso fue muy fuerte.”
Mamá le enseñó a Aiden a caminar con piecitos suaves y a hablar bajito, bajito. Aiden levantó las puntas de los pies y caminó como el dinosaurio más silencioso del mundo. ¿Puedes dar tú también un pasito de dinosaurio suave? Puntillas… puntillas… shhh. Estar tranquilo se sentía como un superpoder.
Aiden tomó la mantita suavecita con sus dos manitas con cuidado. Se la entregó a Mamá—despacito, con ternura. Mamá arropó a la hermanita bien calentita, y sus ojitos se fueron cerrando poco a poco. Aiden sonrió feliz. Sus manos cariñosas habían ayudado.
La luna redonda brillaba afuera de la ventana. La hermanita dormía tranquila en su cunita. Mamá envolvió a Aiden en un abrazo calentito. “Mi hermano mayor cariñoso,” le dijo. Aiden se acurrucó junto a ella, quieto, orgulloso y amado.
Scenes
Hermano mayor Aiden

Aiden tenía un trabajo nuevecito: ser hermano mayor de su hermanita bebé. Se puso de puntillas y se asomó a la cunita. ¡Qué dedos tan pequeños! ¡Qué naricita tan chiquita! Mamá sonrió y le dijo: “Tiene mucha suerte de tenerte a ti.”
Pum, pum… ¡Ay!

A Aiden le encantaba su martillo de juguete. ¡Pum, pum! La hermanita arrugó la carita y se despertó llorando. Aiden se quedó quieto. Miró a su hermanita, y luego miró su martillo. “Ay,” susurró. “Eso fue muy fuerte.”
Un superpoder tranquilo

Mamá le enseñó a Aiden a caminar con piecitos suaves y a hablar bajito, bajito. Aiden levantó las puntas de los pies y caminó como el dinosaurio más silencioso del mundo. ¿Puedes tú también dar un pasito de dinosaurio suave? Puntillas… puntillas… shhh. Estar tranquilo se sentía como un superpoder.
Ayudando con ternura

Aiden tomó la mantita suavecita con sus dos manitas, con mucho cuidado. Se la entregó a Mamá—despacito, con ternura. Mamá arropó a la hermanita bien calentita, y sus ojitos se fueron cerrando poco a poco. Aiden sonrió feliz. Sus manos cariñosas habían ayudado.
El hermano mayor cariñoso

La luna redonda brillaba afuera de la ventana. La hermanita dormía tranquila en su cunita. Mamá envolvió a Aiden en un abrazo calentito. “Mi hermano mayor cariñoso,” le dijo. Aiden se acurrucó junto a ella, quieto, orgulloso y amado.
Read-aloud note
Lee despacio, pausa en cada imagen y baja la voz en el último párrafo.